
Si quisiéramos “cocinar” desarrollo, tendríamos que adicionar algunos ingredientes. Para conseguir el tan anhelado plato de fondo, tenemos que añadir una pizca de buena educación, cortándola en trocitos de manera que pueda ser bien digerida por cada uno de los ciudadanos comensales. Lo importante de aquella pizca de educación es que tiene que ser de buena calidad, debemos haber invertido antes en aquel ingrediente, de lo contrario podemos ocasionar que algún comensal se vea perjudicado tras ingerirlo.
En algunas ocasiones no se tiene precaución sobre la calidad de dicho ingrediente, no es bien elaborado, ni se tiene mayor pretensión por encontrarlo, en otras oportunidades, este ingrediente es distribuido sólo para ciertas personas, tal como un elemento exclusivo y que le da status al comensal, pero sólo algunos “ciudadanos comensales” están dispuestos a pagar el ingrediente por separado del resto.
Para obtener el plato “desarrollo”, debemos cocinarlo a fuego lento, mediante una cocción que puede tardar muchos años, el mérito es realizarlo en el menor tiempo posible, siempre vigilando que la educación no se desvanezca ni se evapore. Cuando no tenemos la preocupación que requiere este ingrediente querámoslo o no nuestro platillo de fondo, nunca podrá ser probado.
bon appetit!
No responses to "Cocinando desarrollo"